martes, 12 de marzo de 2013

Beneficios de las relaciones Pasionales


Beneficios de las relaciones pasionales

En las relaciones pasionales se siente una atracción muy fuerte de forma inexplicable pero también una desilusión y rechazo muy grande al mismo tiempo. Estas relaciones se basan en las carencias más profundas de nuestro inconsciente. Son adictivas y por eso te hacen sentir que si esa persona desaparece de tu vida,  tienes una pérdida muy grande.

Estas relaciones provocan mucho dolor, pero también traen muchos beneficios, comenta Óscar Durán-Yates, coach especializado en las relaciones de pareja y director de www.reconciliarte.com.

Beneficios

Entre los beneficios que aportan destaca la oportunidad de ir más allá de tus limitaciones interiores inconscientes ya que si afrontas el dolor que sientes, esta relación se convertirá en una de las experiencias que más te ha hecho crecer. Como son relaciones que te desilusionan, te enseñan a ver la vida, las situaciones y a tí mismo desde una perspectiva más realista y profunda, afirma.  

“Este tipo de relaciones  despiertan tu fortaleza, desarrollan la confianza en tí mismo, te hacen realizar cosas que nunca pensaste que harías, te conducen por caminos que antes no habías contemplado, te permiten valorar otros aspectos de tu vida que tenías descuidados o te acerca a personas que habías dejado de lado o a nuevas personas que te llenan”.  En definitiva, sacan lo mejor de tí si decides verlas como una oportunidad de crecimiento, pero si las vives como una pérdida te perpetúa en un sufrimiento y amargura que puede hacerse insoportable.  

Señales

Para este coach se pueden descubrir señales que nos indican que nuestra pareja no está reflejando nuestro inconsciente.

“En las relaciones todo es una cuestión de percibir que eres amado por tu pareja y de transmitirle tu amor”, puntualiza. En la práctica no hay una forma estándar de dar y recibir, sino que cada persona da su amor a través de sus valores. “Si para una persona es importante la lectura de libros de crecimiento personal, es muy posible que le transmita su amor a su pareja a través de regalarle uno de esos libros o de invitarle a un curso de crecimiento personal”. Nuestros valores son aquello que es más importante para cada uno. Creamos una escala de valores a partir de nuestra percepción y ponemos unas prioridades a las áreas de la vida a la que damos importancia. Pone el ejemplo de que si para tí es muy importante la familia, tu vida social y el cuidado de tu cuerpo físico o salud, vas a juntarte con una pareja que ponga más prioridad en su desarrollo profesional, el área financiera/económica y su desarrollo mental.  

Este patrón es independiente del sexo que seas, cuánto más enfocado estés en unas áreas para desarrollarlas, vas a descuidar otras áreas con la misma intensidad, prosigue. La parte de tí que descuida esas áreas o lo las hace consciente, atrae por compensación parejas que valoran exactamente lo contrario, ya que es la forma de ponerte delante lo que más rechazas o menos interés tienes. Y lo mismo le va a pasar tu pareja con relación a tí.  

Lo más habitual es reprocharse mutuamente pero, en su opinión, lo único que significan estos reproches es falta de conocimiento de los valores de cada uno y una falta de comunicación de esos valores a la otra persona. Y este comportamiento conduce al resentimiento.  

Tropezar dos veces con la misma piedra

Si hemos tenido una mala experiencia con una pareja, ¿por qué tendemos a buscar a alguien que se parece al anterior y que no nos ha hecho feliz?

En su opinión porque”tus valores influyen en lo que haces o dejas de hacer. Esto significa que a través de tus valores tú tienes todos los rasgos humanos posibles con la misma intensidad, solo cambia la forma. Por ejemplo, tu manifiestas el rasgo “escuchar” cuando escuchas algo que te interesa, bien sea que te lo dice un amigo o alguien que te comenta un tema de tu interés; y manifiestas el rasgo “no escuchar/ignorar” cuando tu amigo o alguien te cuenta algo que no te interesa. Puede que hagas que escuchas, pero lo normal y humano es que no escuchas”.  

“Lo más habitual es que no seas consciente de esto y creas que unos rasgos o cualidades están más desarrollados en tí que en tu pareja o al revés, pero realmente, es demostrable que no es así. Cada rasgo o aspecto que niegas de ti, tu pareja te lo va a mostrar con más intensidad. Los rasgos que tu admiras en tu pareja, bien sea porque percibas que no los tienes o los tienes con menos intensidad, van a hacerte que coloques a tu pareja en un pedestal y a tí en un agujero. Los rasgos que te desagradan de tu pareja por la misma razón, serán los que te hagan poner a tu pareja en un agujero y situarte tú en un pedestal”.  

“Con lo cual, de una u otra forma, estás permanentemente rechazando una parte de tí. Esa parte de ti que rechazas no la puedes abrazar, si no puedes abrazar significa que no la amas y al no amarla en tí no puedes amarla en tu pareja. La única razón por la cual atraemos una y otra vez las mismas conductas es para darnos cuenta de esa parte de nosotros y amarla. Solo amando ese aspecto en tí lo puedes amar en cualquier ser humano”, argumenta. 

Por último recuerda que “una desilusión rota trae sufrimiento, frustración y amargura. Esto se puede evitar aprendiendo a ver el lado que no se ve. Esta es la razón por la que repites una y otra vez una experiencia, para que puedas ver lo invisible. Y lo maravilloso es que en ese lado que no se ve, también hay amor”.

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